Demolición del Edificio Windsor

Obra: EDIFICIO WINDSOR

Demoliciones Usabiaga

Demoliciones Usabiaga

Demoliciones Usabiaga

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EL TIPO DE DEMOLICIÓN

La demolición de este edificio ha sido verdaderamente un auténtico quebradero de cabeza para la empresa contratista. El hecho de encontrarse en una zona densamente poblada, rodeado de edificios de viviendas, oficinas y centros comerciales, sobre un subsuelo agujereado con túneles y parkings, y sobre una de las avenidas más transitadas de Madrid hizo imposible utilizar la demolición con explosivos, técnica altamente eficaz para el derribo de edificios de gran altura, pero que genera importantes proyecciones sobre las zonas colindantes, densas nubes de polvo y la caída de escombros en las zonas contiguas al edificio, aspecto, este último, importante y negativo si la estructura se encuentra sobre túneles, como ocurría con edificio Windsor.
La demolición con equipos mecánicos era la otra opción que quedaba disponible para proceder al derribo de los más de 100 pisos de escombros. Las excavadoras con brazo de largo alcance para demolición permiten trabajar hasta los 35 metros de altura, aunque hay ya equipos en Japón que han realizado trabajos hasta los 50 metros. Sin embargo, y aunque se hubiera utilizado este tipo de excavadora, todavía seguían faltando otros 50 metros de altura que de alguna manera había que demoler.
La demolición top down se realiza también con equipos mecánicos. Consiste en elevar hasta el último piso de la estructura pequeñas máquinas miniexcavadoras que con implementos de demolición, como son los martillos hidráulicos y los demoledores, van bajando (demoliendo) el edificio hasta la altura deseada. En el edificio Windsor tampoco fue posible este tipo de demolición. La gran presencia de escombros inestables en las distintas cornisas y la propia inestabilidad de la estructura desaconsejaron desde un principio ningún tipo de peso apoyado sobre la estructura en este tipo de trabajos.
Por lo tanto, si no se podían utilizar explosivos, ni excavadoras de gran tamaño, ni pequeñas minimáquinas para ir descendiendo la estructura del edificio, únicamente se podía hacer la demolición por medio de equipos mecánicos, que sin estar apoyados sobre el edificio, procedieran a la demolición de la estructura. De esa manera, se ideó un sistema suspendido, utilizado en otros países con maquinaria pequeña para demoliciones de chimeneas, depósitos de agua y estructuras de gran altura, que pudiera trabajar en las mismas condiciones con unos parámetros de seguridad elevados.
Fue la empresa Usabiaga, una de las grandes compañías españolas dedicadas a la demolición, la que ideó y realizó la demolición con unos resultados más que satisfactorios. De hecho, se finalizó el derribo del edificio varios meses antes de lo previsto.

USABIAGA Y EL WINDSOR

Los trabajos de demolición, iniciados de manera casi inmediata tras el incendio, tenían previsto prolongarse según los planes iniciales hasta finales de año, un proceso de 11 meses de duración. La entrada en el proyecto de desmantelamiento de la empresa Demoliciones Usabiaga, S.A., dos meses más tarde desde el inicio de las obras, probablemente marcó el punto de inflexión para la reducción de los plazos de finalización de obra previstos inicialmente, en colaboración con la empresa Grúas Peninsular.
El edificio Windsor, o más bien lo que quedó de él, tuvo que ser demolido con un sistema específico ideado por la empresa Usabiaga. Para ello montó una excavadora Liebherr 944 Litronic sin tren de rodaje dentro de una estructura metálica, a la cual estaba atornillada, que se elevó y se dejó suspendida sobre el edificio durante los trabajos de demolición, mediante una grúa sobre cadenas de 750 toneladas de capacidad de elevación. El control de la excavadora y del implemento de demolición se realizó mediante control remoto.
La estructura metálica la realizó la empresa navarra Industrias Metálicas Calderería Areta, siendo las medidas de 10 x 5 metros. En su interior se colocó una de las excavadoras más utilizadas para las demoliciones convencionales, la Liebherr 944, aunque sin tren de rodaje, que tenía montada en la punta del balancín un demoledor con una fuerza de corte de 980 toneladas. En función del tipo de trabajo, se cambiaba el demoledor utilizado para trabajos primarios o secundarios.
Demoliciones Usabiaga, S.A. también encargó a la empresa Imca la construcción de un pulpo hidráulico de gran tamaño para la retirada de los escombros y la ferralla. La potencia de dicho implemento también permitió ser utilizado como cizalla en algunas situaciones. Concretamente, el pulpo tenía un diámetro de 6 metros, una altura de 8 metros, un peso de 20 toneladas y una configuración de seis brazos abiertos.
Como grúa para el manejo de ambos equipos (la excavadora suspendida y el pulpo), Demoliciones Usabiaga ha utilizado una grúa Liebherr LR 1750, que fue configurada en la obra con 70 metros de pluma, 70 metros de plumín abatible y ballast trailer con 270 toneladas. También se encontraba en la obra una Liebherr LG 1550, de la empresa Tecno Truck, para el descenso de piezas de gran tonelaje, configurada con pluma principal de celosía de 70 metros y 77 metros de plumín abatible con 200 toneladas de contrapeso. La LG 1550 fue elegida por sus buenas capacidades de carga dada la dificultad de cálculo del peso de las piezas cortadas.
Por último, Grúas Peninsular estuvo presente desde el comienzo de la demolición con una Liebherr LTM 1500 para labores de transporte de operarios, para corte y retirada de escombros. Dicho modelo se encontraba equipada con un plumín abatible de 84 metros de longitud y un contrapeso de 90 toneladas.

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